
Si hay que saltar un muro, lo salto.
Si hay que escalar una montaña, la escalo.
Si hay que caminar en la calle, yo camino,
Solo para que tu estés conmigo.

Suddenly I see
This is what I wanna be
Suddenly I see
Why the hell it means so much to me?
Nina es “una joven mujer que se encuentra bajo una buena estrella. Graciosa y romántica, ésta hada de tiempos modernos está a la búsqueda de un aroma original, un filtro mágico con efluvios suaves, frutales y suculentos”. Para ella, Nina Ricci ha creado Nina, un perfume como un cuento de hadas en un frasco con forma de manzana de amor. Un frasco llamativo y original que por su color rojizo-fambruesa y forma amanzanada, dan ganas de comérselo. Es como una manzana de amor. La fruta viene con un cabo y unas hojas de metal brillante. Una nueva versión de un antiguo frasco de Nina Ricci: Fille d'Eve.
Un aroma floral, fresco y frutal muy suculento. Una salida brillante con notas de limón de Calabria y de limón verde Caipirinha. El corazón revela el encanto de la “manzana de amor” y va acompañado de notas florales de peonía y de flor de luna, además de una nota suave de garrapiñada avainillada anuncia el fondo de madera de manzano y almizcles. Los perfumistas han sido Olivier Cresp, Jacques Cavallier y Firmenich.
Dulce, frutal y perfecto.
Al principio, Andy no encaja bien en el ambiente de la moda, rodeado de chismes. Su falta de estilo, sus nulos conocimientos de moda y su ligera torpeza al trabajar, la hacen el blanco de burlas en la oficina. Su colega, la primera asistente de Miranda,Emily Charlton, es condescendiente con Andy. Gradualmente, y con la ayuda del director de arte, Nigel, Andrea se ajusta a su empleo, el que le trae muchos beneficios: ropa de diseño y accesorios gratis. Andrea comienza a vestir con más estilo y a hacer su trabajo competentemente. Satisface entre otras cosas, la aparentemente imposible petición de Miranda de conseguir para sus hijas dos copias del todavía no publicado libro de Harry Potter.
Andy también llega a conocer al joven y atractivo escritor Christian Thompson, el que le consigue el manuscrito de Potter y quien podría ayudarla en su carrera. Al mismo tiempo, la relación con sus amigos y su novio Nate, un chef en ascenso, se ve afectada debido a las constates llamadas y exigencias de Miranda.
Mientras Andy dejaba la maqueta de la revista en casa de Miranda, ésta le avisa que Emily ya no está contemplada para que la acompañe a la "Semana de la moda" de París. Al día siguiente, Emily es atropellada por un taxi y termina internada en un hospital. Posteriormente, Andy discute con su novio y deciden hacer una pausa en su relación, aprovechando el venidero viaje a Francia.
Una vez en París, Andy se encuentra con Christian Thompson y, luego de una romántica cena, terminan durmiendo juntos. A la mañana siguiente, Christian le cuenta a Andrea que Miranda será reemplazada por Jacqueline Follet, la editora jefe de la Runway francesa. Andy hace todo lo posible para alertar a Miranda sobre esto, pero no lo consigue.
Cuando el diseñador James Holt decide globalizar su marca, se sabe que alguien del personal de Runway será su socio. En un comienzo, Miranda recomienda a Nigel para ese cargo, pero al momento de revelar la verdad públicamente, ésta nombra a Jacqueline Follet, decepcionando a Nigel. Al culminar la reunión y mientras van en el auto, Miranda comenta a Andy que esa decisión la tomó para no abandonar su puesto en Runway, ya que ésta se vería afectada al irse junto a ella varios fotógrafos, escritores y diseñadores. También se sincera y le dice que, de alguna manera, se ve reflejada en su personalidad. Entonces es cuando Andy se da cuenta que está dejando de ser ella misma; baja del automóvil y deja sola a Miranda a la entrada de un evento social.
De vuelta en Nueva York, Andy habla con su novio pero no llegan a formalizar su relación nuevamente. Posteriormente, le regala a Emily toda la ropa que recibió en París y se dirije a una entrevista laboral en el diario New York Mirror, donde es aceptada tras la recomendación que Miranda hace al jefe de esa publicación. Finalmente, mientras Andy camina por la calle, ve a su ex jefa subiendo al automóvil a la salida de la oficina. La saluda a lo lejos pero ésta no le responde. Una vez sentada en el carro, Miranda mira a Andy caminar por Nueva York y sonríe. Ambas continúan su rumbo.
"Somos unos freaks totales", dice la cantante y guitarrista Katie White, con sus bellísimos 25 años de puro europop, desde abajo de su melena rubia teñida. Junto al baterista Jules De Martino, de 34, forman una dupla arrolladora de dance de Manchester, Inglaterra. Y son la pareja más hypeada de la temporada 2008: con sus ritmos chicle, sus sonidos agudos de guitarra y distorsión, y voces que parecen como sacadas del entrenamiento de un equipo de porristas, recuerdan a los momentos más brillantes de la new wave. O sea: cuando escuchen a The Ting Tings, cierren los ojos, déjense llevar, alcen los brazos hacia la luz y piensen en Blondie y en B-52’s.
¿QUIENES SON? La primera banda del matrimonio musical (White y De Martino viven juntos pero no son pareja) fue Dear Eskiimo, un proyecto triphopero de moderada trascendencia en el Reino Unido. De ahí saltaron a la fama global, pegados a la cola del éxito de los franceses Justice, por los energéticos y divertidos shows que montaban en un molino textil reciclado como loft en el centro de la ciudad. "Nos reuníamos con nuestros amigos, armábamos un cóctel, nos emborrachábamos bien emborrachados y subíamos al pequeño escenario que habíamos construido", sigue De Martino. Pronto, los cazatalentos y los ejecutivos de todas las discográficas de Europa los querían en sus plantillas. Incluso el jefe de Sony Music, Rob Stringer, fue a verlos al loft y, según la incipiente leyenda, tuvo que sentarse en el piso porque el lugar estaba repleto (más tarde, Stringer los fichó para Columbia Records).
OBRA Para el lanzamiento de su nuevo nombre y de su disco debut ( We Started Nothing, editado acá por Sony BMG), el dúo consiguió una vidriera importante, algo que sólo un puñado de bandas eventualmente consiguen como soporte de marketing y ventas: la prensa que implica hacer la música de una publicidad de iPod. Desde que "Shut Up and Let Me Go", el corte de difusión, apareció en la publicidad de Apple el pasado mes de abril, las ventas del tema aumentaron un 2.181 por ciento. Además, Johnny Marr es fan de White & De Martino: el guitarrista de The Smiths, que alquila un estudio en el edificio donde los Ting Tings tienen su departamento, recientemente los visitó para decirles: "Hola chicos, realmente amo lo que están haciendo". Y esto es lo que recuerda De Martino: "Después tomamos un café… Fue increíble. Nuestras vidas suceden en este planeta surrealista".
By Rolling Stone Argentina
Sin querer, te lastimé. Sin querer, te abandoné.
Sólo sé que yo no sé, cuidarte de mi amor.
Necesito tu perdón, necesito verte hoy.
Sólo sé que yo no sé, cuidarte de mi amor.
Si al final, siempre el tiempo se va, donde caen los días.
Si al final, abrazarse al dolor, no nos deja brillar.
Dime que será, qué será de los dos cuando pase la vida?
Algo ocurrirá, tengo una sensación,
una carta guardada, un buen signo del sol.
Nada es para siempre, nada es para siempre.
No me digas mi amor, que te falta valor, porque nada es para siempre.
Si pudieramos hablar, si pudieramos dejarlo.
Vos sabés que yo no sé, cuidarte de mi amor.
Otra vez me equivoqué, otra vez te abandoné.
Vos sabés que yo no sé, cuidarte de mi amor.
El azar nos permite cambiar nuestro incierto destino.
El temor que nos puede vencer sin mirar más allá.
Yo creo que al final, nunca sé dónde voy, pero sigo un camino.
Algo ocurrirá, tengo la sensación,
una carta marcada, un buen signo del sol.
Nada es para siempre, nada es para siempre,
no me digas mi amor, que te falta valor, porque nada es para siempre.
Nada es para siempre ,nada es para siempre.
Si tu risa escapó, si no escuchas mi voz.
Sabés, nada es para siempre...
Todo vuelve a mí, una vez más.
Todo vuelve a mí, una vez más...
Una vez más, me aliviarás, me aliviarás...
Todo vuelve a mí una vez más,
todo vuelve a mí, una vez más...Tan cerca de mí, una vez más...


Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio Odio